En el marco del Proyecto de Educación Sexual, se desarrollaron diversas actividades pedagógicas dirigidas a los estudiantes desde el grado preescolar hasta grado once, teniendo en cuenta las características y necesidades propias de cada etapa de desarrollo. El proyecto busca brindar herramientas que permitan a los estudiantes reconocer, cuidar y valorar su cuerpo, fortalecer su autoestima y desarrollar habilidades para establecer relaciones respetuosas y tomar decisiones responsables frente a diferentes situaciones de la vida.
Con los estudiantes de preescolar a segundo, las actividades estuvieron orientadas al reconocimiento del cuerpo y el autocuidado, promoviendo el conocimiento de las diferentes partes del cuerpo, el respeto por sí mismos y por los demás, y la importancia de establecer hábitos adecuados de higiene y protección. De tercero a quinto, se trabajó en la identificación de los cambios físicos y emocionales, brindando espacios de diálogo que permitieron comprender que estos cambios hacen parte natural del crecimiento y que es importante expresarlos y afrontarlos de manera sana y respetuosa.
En los grados sextos a octavo, las actividades estuvieron enfocadas en comprender los cambios propios de la adolescencia y fortalecer las prácticas de autocuidado. Se generaron espacios de reflexión y orientación sobre el reconocimiento de las emociones, el respeto por el cuerpo propio y ajeno, las relaciones interpersonales y la importancia de buscar apoyo cuando se presentan situaciones que generan dudas o dificultades. Finalmente, con los estudiantes de noveno a once, se fortaleció la toma de decisiones responsables, promoviendo el pensamiento crítico, la autonomía, el respeto, la responsabilidad frente a las relaciones y la capacidad de analizar las consecuencias de las decisiones personales.
Estas actividades fueron desarrolladas por los docentes César Alexander Oviedo Polanía, Zorayda Ramos Beltrán y Luz Mila Suárez Moreno, en compañía de la psicóloga Adriana Molina, quien ha brindado un valioso acompañamiento en el desarrollo de estos temas con los estudiantes desde preescolar hasta grado once. El trabajo conjunto entre docentes y orientación escolar ha permitido abordar la educación sexual desde una perspectiva formativa, preventiva e integral, generando espacios de confianza, diálogo y aprendizaje que contribuyen al bienestar y al desarrollo integral de nuestros estudiantes





