Maestra Lucía, han sido más de 42 años dedicados a la educación. Más de 42 años sembrando semillas en los corazones, en las almas y en las mentes de muchas personitas. Algunos de ellos son hoy día administradores de empresas, médicos, abogados, profesores o ingenieros. Muchos de ellos ya tienen familias y hay otros más recientes que están estudiante en la universidad, en bachillerato o incluso todavía en primaria, como lo son muchos de nuestros niños desde segundo hasta quinto grado.
Han sido más de 42 años desde el año 1979 cuando obtuvo su título de Maestra en la Normal Departamental de San Bernardo y luego en 1981 cuando fue nombrada docente en la Vereda Quecos de San Bernardo y posteriormente reubicada en la zona urbana del mismo municipio.
Pero sus últimos años los pasó en una gran Institución: La Escuela de Patrulleritos. La mejor de Fusagasugá. Llegó en el 2002 y desde ese entonces junto con sus eternas compañeras las Maestras Sonia Rojas, Gilma Arévalo, Blanca Manrique y Zorayda Ramos conformaron un equipo que se caracterizó por su excelencia académica y profesional.
En el 2018 se crea Integral del Sumapaz, siendo la Escuela de Patrulleritos su sede principal. Pero en el 2019 fue cerrada la Escuela de Patrulleritos y este maravilloso equipo con sus estudiantes trasladados a esta sede. No fue fácil el cambio, pero se logró y esa excelencia académica de la Maestra Lucía y sus compañeras de la Escuela de Patrulleritos impregnó a nuestra Institución, convirtiéndose en la base de nuestros logros actuales.
Han sido más de 42 años llenos de alegrías y de muchos retos. Probablemente los más difíciles fueron los últimos dos años porque el trabajo académico desde casa no fue fácil. Tampoco fue fácil afrontar todos los temores de la pandemia.
Maestra Lucía GRACIAS. Y estas gracias las damos hoy a nombre de la Institución, del equipo de maestros, de los padres de familia y, sobre todo, de todos los miles de estudiantes que durante más de 42 años tuvieron la fortuna de aprender a su lado.
Gracias por su calidad humana, por su sencillez, por su tranquilidad y ante todo, por su preocupación por los niños que tiene cargo.
Ahora comienza una nueva etapa, un merecido descanso. Maestra, disfrute su retiro y nunca olvide que usted siempre hará parte de nuestra Institución





